Ja, para que luego haya quien dude del poder de las redes sociales, pero en 24 horas se ha solucionado con carácter de urgencia el “problema” (dejadez más bien) de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de Santa Cruz de Tenerife, que no admitía reclamaciones por falta de un auxiliar administrativo hasta el 25 de julio, que ya vieron ustedes las fotos con el cartelito en la puerta. Por un lado ya podemos felicitarnos todos, por el otro, queda demostrado lo mucho que le importa a las altas instancias locales defender los derechos como consumidores de sus ciudadanos.
Mi guante está de lo más contento y hace la ola con los dedos
La noticia se colgó en este blog, y de ahí saltó a los muros y tuits de decenas de lectores (lo sé por los mensajes, mails y retuits que me han llegado, mil gracias a todos), horas después se publicó en Canarias Ahora (<– pinchen en el subrayado para acceder a la noticia) y en San Borondón, y acto seguido estaba la cadena SER llamando a un sindicalista (al que apodan con cariño el tocapelotas, no sé por qué) para que le explicara los detalles de cómo podía ser posible que decenas de reclamaciones se amontonasen en cajas de cartón sin salir hacia su destino, lo que supone una tomadura de pelo para el reclamante y que no solucione su problema por no contestar a tiempo.
A eso de las dos de la tarde, la Directora General de Recursos Humanos, Nieves Pérez Marichal, estaba dando la orden a un administrativo del Ayuntamiento para que se ocupara de la OMIC de marras hasta el 25 de julio. ¿Y no se podía haber molestado antes en solucionar esa vacante? Porque si lo ha podido arreglar en 24 horas porque tenía personal del que tirar, no sé, se podría haber solucionado hace una semana, o hace dos.
Porque si siendo responsable de Recursos Humanos no sabía que existía esa vacante, esencial para dar cumplimiento a derechos básicos de los consumidores, malo, malo. Pero si lo sabía y no actuó (que es lo que se cree mi Bic, qué mal pensado es) mucho peor. A eso se le llama omisión, falta de interés, desidia… Ha tenido que hacerse público este asunto para ponerle remedio, ya le vale.
Claro que hay que partir de quién es Nieves Pérez Marichal, muy dada a las omisiones, quizás por eso está imputada por omisión del deber de perseguir delitos, prevaricación y acoso laboral en la causa por mobbing a una funcionaria de ese Ayuntamiento que se sigue en el juzgado de Instrucción 4. Entre otras desidias ¡tardó cinco meses en responder a un correo de la afectada! Así que eso de no molestarse en suplir una vacante tan fundamental es casi una pibada, ¡si al fin y al cabo el tiempo pasa volando y el 25 de julio llega en un pis pas!
El que se va a encargar desde el lunes de dar salida al correo amontonado y registrar nuevas reclamaciones es un empleado público de la oficina municipal de Ofra. Pueden preguntar por él. Se llama Nono. Espero que no sea un no-no-no-no-no-no-no. A mi sortija le hubiera gustado más que se llamase Sisi, por aquello del pensamiento positivo, pero un tío llamándose Sisi…
¡Buen finde y de nuevo, gracias a los que rularon la noticia en sus redes sociales! Así da gusto.



