Visto que el nuevo concurso de Belén de Vil acerca de qué hacer con el barco del GIE varado en la montaña ha creado confusiones, me gustaría matizarles que lo mismo se puede responder a una de las dos preguntas o a las dos. Cómo ustedes prefieran. ¡¡Esto es un blog!! Así que este espacio es libre (salvo insultos, atentados a la Constitución, o anuncios de la comisión de un delito, y demás límites como aportar datos personales de un tercero).
También les aseguro (miren que son ustedes incrédulos ¿eh?), que no hay trampa ni cartón, ni mucho menos photoshop, que el barco abandonado del GIE es real, aunque parezca un triste buque fantasma. Vayan por ahí para verlo en persona, es un espectáculo que recomiendo, pero vayan preparados mentalmente porque provoca un shock.
Aprovecho para informarles de que el premio al anterior concurso (“¿Qué hace con su mano izquierda el angelito de Melchior?“) fue entregado al ganador, Trucha Revoltosa (Kiko) el pasado sábado, 16 de junio, tan entregado que nos mandamos una garimba y una ración de manises en una terracita frente al Chapatal, porque lo prometido es deuda y la deuda se cumplió. Comunico el orgullo de mi guante por tener seguidores así, con sensibilidad social e ideas claras.
Les repito las preguntas y les animo a sumarse.
- ¿Qué destino se les ocurre para la Calderón de Canarias?
- ¿Dónde estará el cuarto barco missing?
Les hago un resumen de la noticia original: Entre 1999 y 2000 el Gobierno de Canarias, a través de la Viceconsejería de Medio Ambiente se gastó 88 millones de pesetas de las de entonces en cuatro embarcaciones de intervención rápida, compradas a unos astilleros de Gijón. Las barcas no salieron tan rápidas, se creó el Grupo de Intervención de Emergencias (GIE), las pintaron de amarillo con el emblema en rojo, y cómo no se supo sacarles rendimiento, una de ellas, la Calderón, ha acabado en tierra firme, atracada en la parte trasera de la Dirección General de Seguridad y Emergencias, en La Laguna.
Una de las cuatro embarcaciones ha desaparecido. De las otras tres, una está en la montaña, otra atracada desde hace cinco años en el muelle deportivo de Las Palmas, y otra en Lanzarote.
Les dejo de nuevo una foto. Y si pinchan en ella, van directos al post con la información original y la historia de la Calderón completa.

