Tuve que pestañear varias veces para dar crédito al correo que me había remitido el gabinete de prensa del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife convocando a mi guante a participar de la conmemoración del Día Nacional de Francia en el salón de plenos…
¿De Francia?
¿Y por qué de Francia? Ya sabemos que a los británicos les queremos mucho en Tenerife, pero como turistas, que aún resuenan los cañones del almirante Nelson, y que no hay gana alguna de festejar el día de Alemania, mientras Merkel sea Merkel, por mucho que visite La Gomera en sus ratos libres, pero tanto bombo y platillo con lo del día de Francia me dejó perpleja, hasta que me informe de que es una ¿tradición? desde hace unos once años.
Al parecer es otra herencia que le ha dejado Zerolo a Bermúdez, de cuando en 2001 al plurimputado senador le concedieron la Orden Nacional del Mérito, que hasta se la entregó en mano el cónsul general en Madrid, Sylvain Itte.
José Manuel Bermúdez, que aún no tiene medallas, alabó lo mucho que hace por los chicharreros la Alianza Francesa y soltó una frase gloriosa: Que Francia es “un país con el que compartimos mucho más que la propia identidad plurinacional que nos otorga la Unión Europea”.
Todavía no sé qué quiso decir, pero mi sortija no para de darle vueltas a eso de “la propia identidad plurinacional” (¿qué estamos todos metidos en la UE y eso nos da identidad? ¿Cuál?), y también se pregunta cuánto compartimos con los gabachos. Que yo sepa la Alliance Française, organizadora del acto, sobre todo imparte clases de francés, pero no aporta identidad. ¿O sí? Bueno, según Bermúdez, “necesitamos niñ@s bilingües”.
Estoy de acuerdo, pero por esa regla de tres habrá que festejar, insisto, el Día Nacional del Reino Unido, el Día Nacional de Alemania (brrrrggg), el Día Nacional de China (eso sí que es mirar al futuro, Menúdez), el Día Nacional de Noruega (por si también encontramos petróleo, que en eso los noruegos nos llevan ventaja),…
El alcalde añadió, un poco folclórico:
“Cabría exaltar, en una fecha como esta de hoy, la amistad y cooperación que caracteriza el vínculo de Francia y de Tenerife (¡ay va!) Por la contribución que han hecho a nuestro desarrollo, así como por la proyección realizada del buen nombre de la ciudad y de la Isla. Felicidades y muchas gracias”.
Que conste que no se molestó mucho en el discurso, ¡que es calcado de uno de Zerolo!
Les dejo una foto del acto. Por favor, no se pierdan la cara de Bermúdez como preguntándose “¿esto de qué va?”
Aparte de esta dosis de surrealismo, empezamos fatal la semana porque qué fueeeerte el incendio de Vilaflor/Adeje. Apenas hay fotos colgadas que nos permitan hacernos una idea del nuevo desastre ecológico. Mucho ánimo y mucha fuerza a los vecinos y a cuantos trabajan para controlar el fuego. Y a rezar para que el viento no sople.



